Fecha de salida de un juego: sacarlo roto o retrasarlo

 

Hoy entramos en uno de los temas más polémicos dentro de la industria, la fecha de salida de un videojuego. Desde hace unos cuantos años estamos empezando a acostumbrarnos a los retrasos sobre la primera fecha que se anuncia la salida de un juego. Muchos salen sin finalizar (o esa sensación les queda a los jugadores), con demasiados bugs y problemas que estropean la experiencia de juego. Pero… ¿por qué ocurre todo esto? Vamos a intentar arrojar un poco de luz sobre el tema. Ponte cómodo, quizá cuando termine este artículo quizá veas la problemática de otro modo.

 

¡Lo quiero todo! ¡Todos los enigmas! ¡Todo el trabajo!

 

La industria han cambiado mucho en los últimos 20 años. Los videojuegos han conseguido llegar a un público mucho más amplio, mueven mucho dinero e intereses y han crecido en complejidad, los desarrollos son mucho más largos y trabajados.

Queremos juegos más completos, con más horas de juego, mejores historias, más enemigos, más combos, más armas, más diálogos, más personajes, más todo. A nadie le resulta extraño el concepto mundo abierto, sandbox o cualquier otro para referirse a que es el propio jugador el que puede construir su experiencia, alejandose de caminos predeterminados de los que no te podías salir.

Y es que cuantas más variables, más posibilidades de que algo se le escape al equipo de QA (testers) y por tanto no se arregle antes de la salida, es el coste de tenerlo (o quererlo) todo. Es prácticamente imposible detectar y arreglar todos los bugs a tiempo en los juegos actuales precisamente por tener tantos actores en escena. Todo este aumento en la complejidad y el aumento de la libertad tiene éstas desventajas.

 

Los condenados retrasos

 

Ah, los retrasos en las fechas de salida… ¿Quién no se ha decepcionado ante el retraso de última hora de un juego? Ya lo tenías reservado, se te estaba cayendo la baba y ¡zas! Un año entero de retraso. ¿Por qué ocurre esto? ¿Sabéis que quien decida la fecha es la distribuidora y no el estudio de desarrollo? Vamos a conocer por qué ocurren los retrasos.

– Fecha conflictiva: La fecha en la que sale al mercado un juego no es aleatoria. Se debe cumplir que el estudio haya terminado el desarrollo (bueno, más bien debería, porque no siempre se cumple como veremos más adelante) y que la distribuidora no tenga ningún lanzamiento cercano propio o de la competencia que pudiera hacerle sombra. El grueso de las ventas y por tanto de los beneficios de un videojuego se consiguen en las primeras semanas sino días del lanzamiento, así que mejor tener el horizonte despejado de grandes títulos. Es ideal también que no coincida con periodos de rebajas, por la misma razón, si sale durante las rebajas va a tener que tener forzosamente una rebaja, sino el consumidor elegirá otro que sí la tenga perdiendo así una venta.

– No se sumplen plazos de desarrollo: Decíamos que la planificación era importantísima, pues éste es el por qué. Fallar por exceso en la planificación del desarrollo conlleva un retraso y eso a su vez hará que la comunidad no lo reciba con buenos ojos, pudiendo perder prerreservas. Pero es que además este retraso significaría un aumento en el gasto del proyecto, en el peor de los casos podría hasta significar la muerte del proyecto, incluso puede hacer peligrar inversiones o futuros tratos con distribuidoras. En ocasiones los desarrollos son más complicados y las previsones no se cumplen, toca decidir: cancelar o postponer.

– Presiones: El dinero manda. Los inversores y distribuidoras pueden hacer presiones no sólo en la fecha de lanzamiento y las previsiones de desarrollo sino en los desarrollos en sí. Muchas de las decisiones que se toman en algunos juegos no vienen de los creativos o desarrolladores, sino de la distribuidora o de los inversores. El desarrollo puede convertirse en un auténtico infierno y toda la previsión y el trabajo realizado por el estudio que lo desarrolla puede ser echado por tierra, obligando a rehacer partes como rediseñar niveles, personajes, reescribir guión e incluso mecánicas.

– No funciona: Seamos sinceros, a veces no funciona. El juego prometía, las mecánicas funcionaban, pero cuando encajas todo, no funciona. No es divertido, no es interesante, no tiene gancho o simplemente termina siendo un juego malo. En esos casos solo pueden pasar dos cosas: retrasos inmensos o directamente cancelar el juego. Estoy seguro de que se os vienen a la mente muchos juegos cancelados y no entendíais el por qué, quizá ahora tenga algo de sentido.

 

Éste juego es una ruina

 

Hemos hablado a lo largo del artículo que ciertos bugs han crecido, bien por el aumento de complejidad de los juegos, bien porque tecnológicamente han surgido nuevos agentes que crean nuevos conflictos que antes no existían, etc. Muchos desarrollos pueden convertirse en un auténtico dolor de cabeza; ha habido retrasos en varias ocasiones, el presupuesto se acaba y los inversores necesitan resultados. Es en ese momento cuando hay que tomar la decisión: cancelar el proyecto o lanzarlo «roto».

La razón de que existan parches de día de salida se debe a que los juegos se entregan en fechas muy anteriores a la fecha de salida real del juego debido a que se deben fabricar las copias físicas, empaquetar y distribuir. Éste proceso puede durar semanas e incluso meses, asi que el equipo de desarrollo aprovecha este tiempo para que la experiencia jugable sea lo más pura posible, retoques de última hora, arreglo de bugs, mejoras en el rendimiento, todo lo necesario para que el jugador tenga la menor queja posible.

En ocasiones no es suficiente con un parche el día de salida, el equipo tiene tanto trabajo que no es posible solucionarlo a tiempo. Podemos poner como claro ejemplo el conocidísimo «No Man’s Sky», un videojuego sobre el papel que ofrecía algo que cuando llegó el juego a los usuarios no fue así. ¿Por qué lanzaron el juego? Las razones son muchas, pero la principal es una, la de siempre: dinero.

Lanzar el juego así no es la situación deseada por nadie, ni el estudio ni la distribuidora, pero es necesario recuperar al menos parte de la inversión realizada; cancelar sería perder absolutamente todo, lanzarlo «roto» al menos sería un balón de oxígeno. Si la comunidad es capaz de aguantar las carencias técnicas o jugables del título es posible que posteriormente y con trabajo duro se cumplan las expectativas despertadas por los aficionados y acabe siendo el juego tal y como había sido diseñado.

 

Esperamos que el artículo haya sido de interés y que vuestras dudas acerca del tema tratado hayan sido aclaradas y comprendáis más profundamente qué es lo que ocurre cuando se retrasa o cancela un videojuego. Si quieres ampliar información puedes hacerlo en nuestro canal de YouTube, hemos hecho un vídeo monotemático donde podrás conocer más sobre este tema.

 

 

 

 

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