La batalla de los indies

 

Desde hace uno años el mundo del desarrollo indie ha crecido exponencialmente, tanto en número de desarrollos, desarrolladores, estudios, etc. Mucho ha llovido desde 2008, fecha que podemos establecer como el inicio del auge de los indies. Han corrido ríos de tinta sobre ellos, incluso han hecho películas y documentales. Ya sabemos todo lo que hay que saber de los desarrolladores indie, ¿o no?

 

El indie, ese gran desconocido

 

Pues sí, los indies realmente son desconocidos, para todos, incluso para ellos mismos. Los casos que llegan a nuestros oidos u ojos son o bien éxitos tremendos o éxitos tremendos, es decir no es ni la punta del iceberg, de hecho probablemente 10 veces menos que la punta del iceber, hacéos una idea. Como todo en ésta vida, sólo nos importan los casos de éxito, por razones obvias. ¿Quién iba a querer tener como referente un fracaso? Lo primero, es que nadie lo haría, y lo segundo es que sería deprimente.

Así pues tenemos a un flamante desarrollador, portada en diversos medios tanto especializados como no, disfrutando de su merecido éxito y que nos cuenta una serie de miserias y dolores de todo tipo por los que ha pasado hasta llegar a la cúspide. Casos de éxito que en muy contadas ocasiones van más allá de un campanazo, pues la mayoría no repite éxito y tiene suerte si gestiona lo suficientemente bien toda esa inesperada situación como para no arruinarse y desaparecer para siempre.

En el segundo estrato están los que no han tenido un gran éxito ni mediático ni económico, pero que sin embargo les permite seguir viviendo de su sueño, desarrollar videojuegos. El número de éstos es mayor que el estrato superior y es a la larga casi el mejor de los escenarios. Ser constantes y mantenerse a flote con solvencia en mitad de un océano lleno de tiburones hambrientos no suena tan mal a la larga. Al menos es lo que yo personalmente busco, que al echar la vista atrás dentro de 20 o 30 años pueda decir con orgullo que el barco no naufragó, quizá no fue pilotando enorme transatlántico lleno de lujos, pero como se suele decir lo importante es el viaje.

Si bajamos un escalón más entramos en las trincheras. Cada día es una batalla para los indies de éste grupo. Con el barro hasta las rodillas, sin músculo económico detrás y pensando que el enemigo acecha tras cada esquina, el día a día se puede hacer muy cuesta arriba. Éste es el grupo más numeroso, ahí fuera hay una cantidad enorme de soldados indies desconocidos que han pasado todas las penurias que pasan los grupos de arriba, con la incertidumbre de si mañana no se levantarán y tendrán que dar carpetazo al desarrollo en el que llevan trabajando 3 años sin cobrar ni un sólo céntimo. Por si fuera poco, cuando éstos incautos desarrolladores cuentan a sus familias y amigos que están desarrollando videojuegos reciben carcajadas en su cara o son mirados con condescendencia. Aguantar día tras día ésto de tu entorno es devastador. Muchos de ellos no serán capaces de aguantar tanta presión, la propia de éste trabajo y la de tu círculo familiar o de amigos que machaconamente te recuerdan que no vas a tener éxito, que éso de los juegos es para niños y que mejor harías en buscar un trabajo de verdad o sacarte una oposición.

Hasta donde alcanza la vista se extiende el cementerio de los indies, aquellos soldados caidos que nunca serán recordados pero que lucharon con todas sus fuerzas por un sueño. Los verdaderos héroes.

Cementerio pixel art por @kejsirajbek

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